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¿Andas en bici por placer, por estar en forma, por hacer
amigos, por tener unas piernas bonitas...? Pues une a todas estas una
razón más: te presentamos un estudio concluyente que demuestra los
beneficios para la salud de esta actividad. Si no has probado todavía el
pedalear en serio... ¡engánchate a los pedales!
1. Dos ruedas que te dan vida
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Los que andan en bicicleta con regularidad
ahorran en visitas al médico",
como nos dice el Dr. Froböse, presidente del Centro de Salud de
la Universidad Alemana del Deporte.
"Muchas
personas que sufren molestias
típicas como el dolor de espalda, tienen sobrepeso o adquieren
enfermedades cardiovasculares, podrían gozar de muchos años de
buena salud si se decidieran a usar más la bicicleta".
Y una gran noticia para los que piensan que "ya están mayores":
aunque se empiece a hacer ejercicio regularmente hasta una edad
avanzada
los resultados siempre son palpables.
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Salud.
Con unos minutos diarios de bici, se puede disfrutar de una
salud de hierro. |
2.
¿Qué hace la bici por tu salud?
A.
Directo a tu corazón y sistema cardiovascular
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Anda en bicicleta de forma regular y
tu riesgo de infarto se reducirá
tanto como en un 50%. Con el ejercicio del pedaleo el ritmo
cardiaco máximo aumenta y la presión arterial disminuye: el
corazón trabaja economizando.
Vas a
reducir tu colesterol LDL (el "malo"),
con lo que tus vasos tendrán muchas menos posibilidades de
calcificarse, y a la vez aumentará tu HDL o colesterol
"bueno". Los vasos sanguíneos se conservan flexibles y
saludables cuando tus piernas se mueven cada día.
Para la máxima eficiencia del ejercicio
te recomendamos que hagas un trabajo de
intervalos,
con cambios de ritmo frecuentes. Es el tipo de entrenamiento que
más rápido te hace mejorar.
Calienta a ritmo suave, con una cadencia de
pedaleo alta, alcanza tu ritmo de rodaje y luego intercala, cada
15 minutos, aumentos de intensidad de 3 a 4 minutos de duración
en los que tu respiración se agite considerablemente (80 al 85%
de tus pulsaciones máximas).
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Efectos.
Pedaleando el ritmo cardiaco máximo aumenta y la presión
arterial disminuye.
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B.
Atacando la espalda
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Cuando se adopta la postura óptima en el asiento,
con el torso ligeramente inclinado adelante,
la
musculatura de la espalda está bajo tensión
y se ve obligada a estabilizar el tronco.
Muchos
dolores de espalda
provienen de la inactividad, que hace que se reduzca la
nutrición de los discos intervertebrales y de esta forma van
perdiendo su capacidad de amortiguar los impactos.
La falta de ejercicio además hace que la
musculatura de la espalda se vaya atrofiando, con lo que
disminuye escandalosamente su función de "muelle". Los
movimientos regulares de las piernas
fortalecen la zona lumbar y previenen la aparición de hernias
discales,
al mantener la columna protegida de vibraciones y golpes.
Además el ciclismo
estimula los pequeños músculos de las vértebras dorsales,
al hacer que constantemente se compriman y extiendan con el
pedaleo, músculos que cuesta mucho hacer trabajar con cualquier
otro deporte. Ï
Compensa con algunos ejercicios abdominales,
como los encogimientos con las piernas flexionadas cada vez que
pedalees y tendrás en la bicicleta una de las actividades
ideales para los que sufren de dolor de espalda.
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Compensación.
Es fundamental reforzar la musculatura abdominal cuando se
trabaja la espalda. |
C. Haz un regalo a tus rodillas
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A diferencia de las actividades en las que hay
impacto, como los saltos o la carrera a pie,
con la bicicleta las rodillas funcionan
protegidas,
ya que del 70 al 80% del peso de tu cuerpo gravita sobre el
asiento.
Es
la mejor alternativa a la carrera,
con beneficios físicos muy similares, pues en la bici ni las
articulaciones ni los cartílagos soportan cargas elevadas.
Cuando las articulaciones se movilizan con poca
presión los nutrientes pueden llegar a ellas con facilidad, y
las sustancias beneficiosas se difunden en ellos fácilmente.
Evita usar desarrollos muy duros
si quieres conservar sanas tus rodillas. Intenta que tu cadencia
de pedaleo no baje de las 70 rpm en ningún momento. Cuenta una
vuelta cada vez que el pedal de un lado pase por el mismo sitio
o instala un velocímetro que marque la cadencia.
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Ventaja.
En la bici ni las articulaciones ni los cartílagos soportan
cargas elevadas. |
D. Ahuyenta infecciones y aleja el
cáncer.
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Cada vez que ruedas en bicicleta estás dándole un
impulso a la potencia de tu sistema inmunológico. Las células "comebacterias"
del cuerpo, los fagocitos, se movilizan de forma inmediata
gracias al pedaleo para
aniquilar bacterias y células cancerígenas.
Esta es la razón por la que a los enfermos de cáncer y SIDA se
les recomienda ir en bicicleta.
El Dr. Froböse destaca cómo la bicicleta es buena
"para las personas que sufren algún proceso canceroso. Es como
si las células que se encargan de la defensa del cuerpo, que
estaban dormidas, despertaran mediante el pedaleo de un
prolongado letargo".
Los esfuerzos moderados refuerzan tu sistema
inmune,
mientras que los de intensidad máxima lo debilitan. Si estás
expuesto a factores de riesgo (frío, personas ya infectadas
cerca, estrés, poco sueño...) no hagas trabajos muy intensos y
espera a equilibrarte para poder llevarlos a cabo.
E. Dile adiós a las preocupaciones
El cerebro se oxigena más y te permite pensar con más facilidad.
Tu cuerpo segrega hormonas que te hacen sentir mejor y que
pueden hasta llegar a ser adictivas, una sana adicción en todo
caso.
Está comprobado que los que montan en bicicleta
regularmente sufren menos enfermedades
psicológicas y depresiones.
Pedalear es uno de los mejores antidepresivos naturales que
existen.
Las endorfinas, también llamadas hormonas de la
felicidad, se generan con el ejercicio físico, de forma más
notable cuando permaneces más de una hora sobre la bicicleta,
así que ya sabes: ponte la alarma para que suene en una hora y
no pares de pedalear hasta entonces, pero si quieres sentirte
bien
evita sobrepasar tus límites porque conseguirás
el efecto contrario.
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3.
Una posible ruta
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Según el Dr. Froböse,
los beneficios de la bicicleta empiezan a apreciarse con los
primeros 20 minutos de pedaleo.
Sin embargo, lo ideal, según este mismo médico, es encontrar al
menos tres huecos por semana para pedalear de 45 a 60 minutos, o
"rueda tan a menudo como puedas". Cuanto más tiempo dedicas a la
bicicleta más ventajas vas acumulando.
No hay más que fijarse en el recuadro: |
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Plan para rodar en bici |
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Duración del ejercicio |
Beneficio Obtenido |
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10 minutos |
Mejora a articular |
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20 minutos |
Refuerzo del sistema inmunitario |
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30 minutos |
Mejoras a nivel cardiovascular |
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40 minutos |
Aumento de la capacidad respiratoria |
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50 minutos |
Aceleración del metabolismo |
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60 minutos |
Control de peso, antiestrés y bienestar general. |
Este artículo es un extracto del informe "Salud y
Bicicleta", del Centro de Salud de la Universidad Alemana del Deporte.
Encontraras más información del estudio en
www.cyclingandhealth.com |